2. junio 2026

El Salón Ehrbar de Viena – Una joya oculta de la historia musical vienesa

Situado en el cuarto distrito de Viena, a pocos pasos del Naschmarkt, se encuentra uno de los recintos históricos para conciertos más bellos de la ciudad: el Salón Ehrbar. Los visitantes de los actuales Amadeus Concerts Vienna no solo disfrutan de música clásica del más alto nivel, sino que también se sumergen en la espléndida atmósfera de la Viena musical del siglo XIX.

El Palacio Ehrbar fue construido entre 1876 y 1877 para el famoso fabricante de pianos Friedrich Ehrbar. En aquella época, Viena ya era el centro de la escena musical europea y la demanda de elegantes salas de conciertos seguía creciendo. Ehrbar reconoció esta tendencia desde el principio y mandó construir en su palacio una sala de conciertos que aún hoy se considera una obra maestra de la arquitectura.

Especialmente fascinante es el salón histórico situado en la primera planta del palacio. Todavía hoy conserva la atmósfera íntima de la cultura de los salones vieneses, que marcó la vida social y cultural del siglo XIX.

Aquí se reunían músicos, artistas e intelectuales para intercambiar ideas sobre arte, literatura y música. A diferencia de los grandes teatros de ópera, el elemento central era la cercanía personal con la música. Precisamente esta atmósfera íntima es lo que hace que la Sala Ehrbar siga siendo tan especial.

Las salas y salones más pequeños del edificio se utilizaban no solo para reuniones sociales, sino también para actuaciones musicales privadas, ensayos y encuentros artísticos.

Como muchos edificios históricos de Viena, el Palacio Ehrbar también atravesó épocas difíciles. Durante las guerras mundiales, la sala fue utilizada temporalmente para otros fines, sirviendo como hospital militar, almacén y taller.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los espacios históricos fueron restaurados cuidadosamente y se recuperó el esplendor original del palacio.